1. Identificar un mercado con necesidades no cubiertas y que sea atractivo desde el punto de vista económico (rentable) y que permita la entrada de una nueva compañía.
2. Rodearse del mejor equipo posible, que tenga experiencia, pero que a la vez aporte entusiasmo juvenil.
3. Entrar en el mercado con el producto mínimo (pero que sea viable), en el mínimo plazo de tiempo posible, manteniendo, eso si, la calidad. Eric Hahn reconoce que ese es un equilibrio difícil de alcanzar, pero es ahí justamente donde la experiencia realmente cuenta.
4. Hacer todo lo que sea necesario para que sobre todo los primeros clientes se sientan satisfechos con los productos o servicios ofrecidos. No ahorrar ningún esfuerzo para lograr que cada uno de ellos se convierta en una referencia (es decir, que nos recomiende).
5. Escuchar y aprender de nuestros clientes, de las experiencias técnicas, de la competencia, etc. Desarrollar sistemas de medición que nos permitan medir los resultados, para utilizarlos para crecer lo más rápido posible, tanto como el mercado y el capital nos permita.