¿Qué tienen en común el palacio de la Ciudad Prohibida en China, creado en la dinastía Yuan alrededor del año 1300, el Museo del Louvre que coronó con su pirámide de cristal una renovación del centro de París en 1989, y el diseño urbano de Sydney revisado en el 2000?
Todos estos espacios y construcciones, así como otros muchos distribuidos desde Inglaterra hasta Malasia tienen algo en común: principios de Feng Shui Clásico, un arte-ciencia que resume seis siglos de sabiduría china y significa “viento-agua”.
Pero mientras que en Europa y Asia el Feng Shui Clásico se utiliza incluso para valuar propiedades, en América suele sustituirse con versiones modernas, algunas de las cuales incluso caen en la superstición y la charlatanería.